Como ya comenté en el artículo
de presentación del Blog, en la primavera de 2010 hicimos nuestro primer lote
de cerveza en casa. Creo recordar que aquel primer lote lo bautizamos con un
nombre provisional, pero para el siguiente lote teníamos una buena lista de
posibles nombres para nuestra marca de casa, y solo elegiríamos uno de ellos
tras probar esa segunda cerveza.
Así fue, pasado el mes
reglamentario que consideramos que debía estar la cerveza una vez embotellada
antes de empezarla a consumir, abrimos la primera botella, nos la repartimos en
dos vasos, la probamos… y como buena mujer, mi socia en esta aventura eligió
uno de los nombres de la lista; TANIS.
En principio no tenía mucho
sentido, salvo el que todo aquello que existe merece un nombre. Pero a fin de
cuentas, era nuestra cerveza para consumo de casa nada más. No teníamos en
mente grandes proyectos, ni ambiciones… solamente hacer una cerveza que nos
gustase y que pudiéramos compartir con aquellos que nos visitaban, y poco más.
Sin embargo no contamos con
el encanto del mundillo cervecero. Así que sin darnos cuenta fuimos
investigando, estudiando, comparando nuestra cerveza con otras comerciales pero
de similares características… hasta que a uno de los dos se le ocurrió que podíamos
dar a probar una de nuestras botellas a uno de los personajes referentes del
mundo cervecero en Valladolid: https://www.facebook.com/pages/El-Irland%C3%A9s/159253687491775.
Y puede que ahí cambiase todo, bastó un solo comentario suyo sobre nuestra
cerveza, para que algo se empezase a cocer.
Esto ya sería sobre el
verano de 2010, y poco a poco descubrimos que había y hay una asociación de
amantes de la cerveza (https://www.facebook.com/Ninkasipucela)
lo que nos sirvio para hacer algunas amistades, compras conjuntas… hasta que en
Marzo de 2011, dicha asociación celebro su gala anual en la que incluyeron una
concurso de hombrew, en el que tuvimos ocasión de participar aún no siendo
asociados. Recuerdo aquella noche con todo detalle porque sucedieron varias
cosas y todas ellas muy buenas, y uno de los recuerdos que guardo con cariño,
es el de ver como todos o casi todos me conocían como Tanis, por la marca de
nuestra cerveza que adopte como apodo personal. Pero el más bonito de todos,
fue ver a mi socia dando saltos de alegría cuando dieron el ganador del
concurso… Inolvidable!!



